Una Web de Malcocinado

Malcocinado, una pequeña historia


Actualmente tenemos bastantes datos sobre el origen de Malcocinado como villa, no pretendemos por tanto realizar un estudio histórico detallado, sino más bien seleccionar algunos datos a partir de archivos históricos, bibliografía o hemerotecas, con el fin de entretener al lector con hechos que podrían resultar curiosos o interesantes en relación a la pequeña historia de nuestro pueblo.

Nos hemos planteado llegar sólo hasta el año 1905, ya que a partir de esa fecha entendemos que aún se guarda memoria de muchas de las personas y hechos que han formado parte de nuestra historia más reciente.

 

Empezaremos recordando que los primeros hallazgos históricos encontrados hacen referencia al “Cerro Mojón”, situado a unos dos kilómetros del pueblo, en el que se han localizado diferentes piezas de origen prehistórico como hachas y punzones. (1)

Posteriormente, en época prerromana, podríamos plantearnos la existencia de un poblado de origen celtíbero en esta zona o al menos el asentamiento de algunos pobladores dispersos.

Así, Fray Juan Mateos Reyes Ortiz de Tovar (1725) en un manuscrito de 200 páginas: titulado: “Beturia, región de la Bética y parte de la Lusitania, realiza una correspondencia entre los nombres actuales de los pueblos de esta zona y los que tuvieron antiguamente, citando a Malcocinado como la antigua villa celtíbera de Arcóbriga.

Aunque excavaciones contemporáneas sitúan a Arcóbriga en un yacimiento localizado en el Cerro Villar, término municipal de Monreal de Ariza en Zaragoza, esta teoría de Fray Juan ubica, al menos, a posibles pobladores celtíberos por la zona.

Miguel Cortés y López, en el Tomo II del “Diccionario Geográfico-histórico de la España Antigua, Tarraconense, Bética y Lusitana”, editado en Madrid en 1836, basándose en los escritos de Plinio y Estrabón, sitúa a los Celtíberos en estas zonas de Sierra Morena y siguiendo a Tolomeo que localiza a los pueblos célticos béticos entre el meridiano quinto y séptimo y entre el paralelo 38º y 39º, no duda en concretar que los celtíberos, provinientes de la Lusitania, se establecieron en lo que hoy conocemos como Baja Extremadura, entre los siguientes límites:

“...el septentrional entre Mérida y Badajoz, río abajo hasta Moura o Serpa, en Portugal; el meridional desde aquí por Encinasola, Fregenal hasta Gudalcanal; y el oriental desde aquí por Llerena, Villafranca, a dar con el Guadiana en Mérida".

Estos asentamientos celtíberos, bastante probables en la zona de Malcocinado, por todo lo expuesto, podrían tener relación con los enterramientos encontrados en los olivares de “Las Boquillas” o incluso con el topónimo de “Los Villares” con el que tradicionalmente se ha designado a una zona de olivar.

 

No obstante, la primera referencia histórica documentada que hemos encontrado sobre el nombre de Malcocinado se puede leer en el “Libro de las monterías de Alfonso XI” (1311-1350).Libro de montería de Alfonso XI

En el libro tercero (inspirado según algunos autores en otro libro de caza anterior de Alfonso X El sabio), en el capítulo XXII, referido a la zona de los montes de tierra de la Orden de Santiago (en el que se nombra a Cazalla, Guadalcanal, Azuaga,etc.), aparece el siguiente texto:

“La Xara del arroyo del Tirado, et del Alcornocosa es buen monte de oso, et de puerco en verano. Et es la vocería por el camino del Malcocinado fasta la Fuente del Malcocinado. Et son las armadas la una á la senda del Montés, e la otra al Álamo”.

En relación a dicho texto, en el libro de José Antonio Valverde Gómez “Anotaciones al libro de la Montería de Alfonso XI” se concretan, entre otros aspectos, las correspondencias actuales con las distintas zonas geográficas que se nombran en el mismo, interpretando el texto anterior de la siguiente forma (pag. 1100):

“Junto a Malcocinado. Malcocinado.

No encontrados: Arroyo del Tirado y senda del Montes, seguramente el cordel de ovejas; Álamo.”

Dado que a continuación se nombra un monte en las cercanías del río Benalija en Alanís y el monte Cabeza del Catalán, en Guadalcanal, así como la mención a “El Álamo” que podría referirse a la finca del mismo nombre que existe en la actualidad, no es difícil aventurar que en la época en que se escribió el libro de las Monterías ya existía una zona llamada del Malcocinado por donde actualmente se encuentra nuestro pueblo.

 

La fortuna y el poderEn relación al siglo XVI, resulta interesante destacar el libro de Alfonso Franco Silva (1996) “La fortuna y el poder” editado por la Universidad de Cádiz, en el que se menciona como el 27 de julio de 1529 Carlos V le concedió la encomienda de Azuaga y su partido a D. Pedro de Toledo en permuta de la de Monreal, cobrando de esta encomienda (en ADMS legs:1300 y 5103):

“ la renta de los corderos, quesos y lanas, las martiniegas, la dehesa de la Caldezuela, el pago de la Caldera, el vino de la Granja, el vino de Azuaga, el de Cardenchosa, el de Malcocinado, el portazgo..."

De lo que se puede deducir que uno de los principales usos de la tierra en estas zonas fue la producción de vino. 

Hasta la plaga de la filoxera en el siglo XIX la comarca de la Sierra Norte era la primera exportadora de vino a América, durante los siglos XV, XVI y XVII, llegó a tener más de 5000 hectáreas de viñedos. (2)

Este hecho se confirma en la documentación existente en el Archivo Histórico de Azuaga en el que se pueden encontrar numerosas referencias a la actividad viticultora de Malcocinado.

En el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura, Anexo: Poblaciones disgregadas de Extremadura, páginas 127 a 166, realizada el 9 de febrero de 1791, se dice entre otras cosas, que en la aldea de Malcocinado hay

Diccionario Geográfico Estadístico Madoz“quatro o zinco vezinos que poseen un zercado de viña de seis fanegas de cavida, y Antonio Gallego que tiene un lagar con terreno de la misma cabida” (3)

Esta actividad enológica también se puede corroborar en el Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España, de Pablo Madoz, que en el Tomo IX de 1850, menciona, entre otras cuestiones, que el pueblo de Malcocinado fue una antigua cortijada de Guadalcanal y Haciendas de viñas.

Quizás podríamos establecer la conexión existente entre todos estos datos y la toponimia de algunos lugares como “La Viña” , “El Regajo de las Parras” o el cortijo de “Las Bodegas”.

 

 

A partir de 1800 podemos localizar diferentes referencias a Malcocinado en la prensa de la época.

Malcocinado - diarios

La primera la encontramos durante el período de la Guerra de la Independencia (1808-1814), el 12 de mayo de 1810 en el "Diario Mercantil de Cádiz" se menciona que durante el asedio de Constantina el ejército francés tenía un guía de Malcocinado al que el comandante del ejército quiso pagar con la capa de un cura que había matado a numerosos franceses y que resultó arcabuceado a media legua de Azuaga.

El 7 de abril de 1833 en el “Eco del Comercio” periódico liberal fundado en Madrid en 1834 se refieren a una partida de “facinerosos” que se habían ocultado en los despoblados de Sierra Morena, hacia la parte conocida como Onza, donde mataron a dos de ellos, por lo que la partida se disolvió para volverse a reunir en Malcocinado, donde dichos ladrones despojaban a los pasajeros de sus pertenencias a la voz de “Viva Carlos V”. Coincidiendo con el carácter liberal del periódico, el periodista aprovecha para afirmar que los facinerosos trasladaron sus fechorías a esta zona porque no había milicia urbana o alguna otra fuerza para perseguirlos, aunque sí había algunos frailes de sobra y no todos eran patriotas.

 

Respecto a la constitución de villa con Ayuntamiento de Malcocinado, existen diversos documentos para consultar, entre otros, las actas digitalizadas del Ayuntamiento. Así en las primeras hojas de estas actas se hace referencia a la segregación de Guadalcanal con una copia manuscrita de la comunicación que hace el Secretario de la diputación de Badajoz, D. Nicolás Coronado de dicha resolución por orden del Regente del reino. Posteriormente aparece otro documento en el que a instancias del vecino de Malcocinado, D. Manuel Moreno, se insta a D. Antonio Ortiz, diputado provincial por el partido de Llerena y Azuaga, para que presida la elección de los representantes para la constitución del Ayuntamiento. En un tercer documento D. Antonio Ortiz delega el desarrollo del proceso electoral en D. Pedro María Robledo, escribano y teniente de la compañía de fusileros de Azuaga, haciendo referencia a una copia de la Real Orden de 12 de abril de 1842 de Su Alteza Serenísimo el Señor Regente del Reino Duque de la Victoria (el famoso General Espartero), por la que se segrega a Malcocinado de la dependencia de Guadalcanal, comunicada por el Secretario de Estado y del Despacho de la Gobernación de la Península. En este mismo documento se especifica que la elección se realizará el domingo 12 de junio de 1842

“votando libre y francamente para elegir a nueve compromisarios que son los que le corresponden a su vecindario según las leyes establecidas“.

Otros documentos corresponderían a las actuaciones del comisionado D. Pedro María Robledo para organizar dichas elecciones que, pese al desacuerdo del alcalde de Guadalcanal D. Manuel Fontán, tendría lugar finalmente el 12 de junio de 1842 en una plaza existente frente a la iglesia. En la elección participaron 31 electores:

Manuel Hernández Lucas, José Hernández Menor, Manuel Hernández Gallego, Diego Vizuete, Antonio Arguijo, Antonio del Castillo, Diego Arguijo, León Hernández, Antonio Calero, Juan Martínez, Sebastián González, Antonio Vizuete, Antonio Hernández Tirado, Joaquín Cavezas, José Grueso Mayor, Marcelino Hernández, Manuel José Pozo, Antonio Cordo, Benigno Cordo, Juan Chamorro, Cristobal Arguijo, Juan Hernández Lucas, Antonio Ruiz Prieto, Juan Hernández, Sebastián Casadso, Antonio Moruno, José Hernández Cano, Basilio Ortiga, Juan Albacer?, Andrés Muñoz y Manuel Vizuete; saliendo elegido D. Juan Alcántara como Alcalde, Pedro Grueso y Francisco Grueso como primer y segundo regidores y Manuel Moreno como síndico. (4)

En la prensa de la época aparecen numerosas referencias a la constitución como villa de Malcocinado que no vamos a detallar, aunque sí resulta interesante constatar el rechazo a la inscripción de la aldea de Malcocinado como Aldeanueva de la Victoria (quizás este nombre podría estar relacionado con el hecho de que sea el Duque de la Victoria quien firma la orden de segregación) debido a la existencia en Córdoba de otra localidad denominada “La Victoria”, lo que podría llevar a confusiones, por ejemplo en una noticia aparecida en "El Eco del Comercio", el 29 de julio de 1846.

 

También resulta interesante comprobar en diferentes publicaciones de la época, como se relacionan las peticiones de segregación de algunos pueblos, con al aumento de población que trajo consigo el desarrollo de las explotaciones mineras. En 1946 en el periódico “El Español" y en “El Eco del Comercio” se mencionan las repoblaciones de estas zonas debido al desarrollo minero y en consecuencia las peticiones de segregación de aldeas como Peñarroya (dependiente de Belmez en aquella época), apareciendo Malcocinado como ejemplo de localidad que sí había conseguido su constitución como municipio.

Este desarrollo minero influyó en el estudio de posibles líneas ferroviarias que facilitaran el transporte del mineral, así en “Gaceta de los caminos de hierro”, revista ilustrada de vías férreas que se publicó desde 1862 a1914, aparece el 31 del 7 de 1959 un parte oficial del Ministerio de fomento con una real orden fechada en San Ildefonso el 18 de julio de 1839, por la que se autoriza a Don Carlos Gueroult a verificar los estudios de un ferrocarril que partiendo de la cuenca carbonífera de Belmez y pasando por las inmediaciones de Fuenteobejuna, Azuaga, Malcocinado, Alanís, fundición de hierro del Pedroso y minas carboníferas de Villanueva del Río, enlace con la línea de Córdoba a Sevilla en Tocina u otro punto de la misma que se crea conveniente; sin que por ello se le confiera derecho a la concesión del camino que podría otorgar el gobierno a otro proyecto más ventajoso o bien negarse si estimara que la concesión del ferrocarril podría lesionar intereses o derechos creados en virtud de otras concesiones, o ser perjudicial bajo el punto de vista del interés general del país.

 

Destacamos por último, la siguiente noticia, publicada el 30 de junio de 1842 en el "Heraldo de Madrid", uno de los diarios de mayor circulación de España:

La aldea de Malcocinado, pedánea de la Villa de Guadalcanal ha solicitado emanciparse y constituirse en municipalidad independiente, concediéndosela el gobierno en virtud de sus facultades, mas en la orden que autoriza a la aldea para erigir su municipalidad independiente , se manda que la villa de Guadalcanal ceda la mitad de las tierras de su término. Lo que es una notoria injusticia, debido al número de habitantes de cada localidad (1900 Guadalcanal /200 Malcocinado) y al hecho de que el expediente se haya instruido en Extremadura, sin tener en cuenta a la diputación Provincial de Sevilla.

Como bien sabemos hoy, esto no llegó a producirse, quedando reducido Malcocinado a un exiguo término de 26,4 Km.

Esta segregación de Guadalcanal produjo algunos pleitos como el de Juan Sabas Alcántara, ya publicado en esta revista, y que puede leerse también en el Boletín oficial de Madrid del 14 de octubre de 1846.

En el periódico “La Época” de Madrid, el 3 de agosto de 1851, aparece una noticia en la que se hacen eco de una cuadrilla de malhechores que tenían en continua alarma e inquietud a todos los pueblos limítrofes de Sevilla y Córdoba en la falda de Sierra Morena. Resaltando como curiosidad que el director y jefe de la cuadrilla era el Alcalde de Malcocinado. Según explica el periódico,

las sospechas recaían sobre él desde hacía tiempo y había una evidencia casi completa de que era el patrocinador de los bandidos, pero era tal su destreza, su práctica y su maestría que frustraba todas las investigaciones, por lo que cada vez crecía más su osadía y se multiplicaban los delitos. Hasta que de acuerdo con un sujeto de Córdoba decidió secuestrar a un rico hombre de dicha ciudad llamado D. Antonio Moñino, para lo cual mandó a dos vecinos, procesados y prófugos de varias cárceles, que tenía en Malcocinado bajo su protección. Así lo hicieron y secuestraron a Antonio Moñino en un cortijo cercano a Córdoba, pidiendo a su padre 5000 duros por su rescate. Después de varios días de infructuosa búsqueda por parte de las autoridades varios sujetos de Azuaga que estaban de caza se encontraron con los bandidos , que eran seis, y con el alcalde de Malcocinado que les llevaba víveres, todos los cuales tenían a Moñino en un sitio oculto e inmediato entre las adelfas. Al contar lo sucedido en Azuaga el juez de Llerena mandó apresar inmediatamente al alcalde de Malcocinado lo que provocó que los bandidos ,al verse sin jefe, soltaran inmediatamente al secuestrado.(5)

Posteriormente encontramos una reseña en este mismo periódico del 25 del 3 de 1852 en el que informan de que la causa formada en consejo de guerra a la cuadrilla de ladrones protegida por el alcalde de Malcocinado y el de San Nicolás ha concluido con la siguiente sentencia: pena de muerte para 7 de ellos, prisión perpetua para el alcalde de Malcocinado y diferentes penas para otros encubridores de más o menos años según su participación en los delitos.

No obstante en “El Clamor Público” se publica el 24 de febrero de 1855 que se ha producido un robo sacrílego en la iglesia parroquial de Berlanga, que se atribuye a la banda del alcalde de Malcocinado debido a la astucia y audacia del hecho y a que una de las caballerías llevaba herradura de clavo embutido, lo que se consideraba un lujo poco común en la zona.

 Malcocinado - diarios 

Otra referencia al pueblo se publica el 21 del noviembre de 1856 en “La Época” donde informan que el comandante de puesto de la Guardia Civil de Malcocinado: Manuel Gómez y el guardia segundo: Pedro Alvarado, han recogido a un anciano que se hallaba gravemente enfermo y solo al amparo de un joven de 14 años en las chozas denominadas “Minas de Campos”.

 

Finalmente y ya para terminar, transcribimos literalmente esta curiosa noticia aparecida el 13 de octubre de 1905 en el semanario “Las dominicales del libre pensamiento” que se publicó en Madrid entre 1883 y 1909, y fue el medio de expresión de los que en España se sentían atraídos por el movimiento librepensador.

Dice el candidato republicano por Llerena en un manifiesto:

“En Malcocinado, donde las heroicas y hermosas mujeres, en el mitin que allí celebramos, pedían pantalones para hacer triunfar mi candidatura, aventajamos al candidato ministerial en 11 votos”

Eso sí que es digno de la tierra extremeña; que las mujeres pidan pantalones para ir en defensa de la justicia.

Lo que vosotros hacéis malvados caciques que allí corrompéis y falsificáis el sufragio, es deshonrar e infamar vuestra tierra, y merecéis que vuestras mujeres, a quienes dais horrible ejemplo de latrocinio y prostitución, os escupan en el rostro.

 

 


NOTAS:

  1. Ver en páginas web: http://www.malcocinado.org y en http://www.malcocinado.es

     

  2. Miguel de Cervantes menciona estos caldos en El Licenciado vidrieras: “...llegaron a la hermosa y bellísima ciudad de Génova ….dio el capitán con todos sus camaradas en una hostería, donde pusieron en olvido todas las borrascas pasadas con el presente gaudeamus....y habiendo hecho de huésped la reseña de tantos y tan diferentes vinos, se ofreció de hacer parecer allí, sin usar de tropelía, ni como pintados en mapa, sino real y verdaderamente, a Madrigal, Coca, Alaejos, y a la Imperial más que Real Ciudad, recámara del dios de la risa; ofreció a Esquivias, a Alanís, a Cazalla, Guadalcanal y a la Membrilla, sin que se olvidase de Ribadavia y de Descargamaría. Finalmente, más vinos nombró el huésped, y más les dio, que pudo tener en sus bodegas el mismo Baco…” . También los menciona en Rinconete y Cortadillo: "lo trasegó del corcho al estómago y acabó diciendo: "De Guadalcanal es, y aún tiene un es no es de yeso el señorico".

    Lope de Vega habla de ellos en sus sonetos:"Vino aromatizado que sin pena beberse puede, siendo de Cazalla, y que ningún cristiano lo condena".

    Asimismo, Mateo Alemán, termina el primer tomo de Guzmán de Aznalfarache en mitad de un lagar de Cazalla de la Sierra.

     

  3. Ver página web: http://www.nuevoportal.com/andando/pueblos/extrema/badajoz/malcocinado.html

     

  4. Ver archivos digitalizados en la página web de la Diputación de Badajoz, Fondos municipales, 04077 archivo municipal de Malcocinado, 040770001 Registro de actas de sesiones. Pleno y Comisión Gestora, 2_1842-1860. http://www.dip-badajoz.es/cultura/archivo/index.php?seleccion=_digital

     

  5. En este mismo sitio web: http://malcocinado.info/malcocinado-historia se puede consultar un extracto de los boletines de la provincia de Badajoz de fechas: 8 de septiembre, 15 de septiembre, 11 de octubre y 12 de diciembre de 1850, relativos a este tema.

     

 

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Manuel Sutil-Gaón Camacho

Artículo publicado en la Revista de Feria de 2013